PHOENIX — Phoenix Mercury celebro 30 años de baloncesto profesional femenino la noche del jueves en el Mortgage Matchup Center, pero la ocasión histórica terminó con una derrota de 97-88 ante las Los Angeles Sparks.
Las Mercury tuvieron dificultades para encontrar consistencia ofensiva desde el salto inicial, mientras que las Sparks tomaron el control temprano y mantuvieron el impulso durante gran parte del encuentro. La presión defensiva de Los Ángeles complicó el trabajo de Phoenix en ambos lados de la cancha y limitó la capacidad del equipo para generar rachas ofensivas sostenidas.
Las Sparks llegaron a tener una ventaja de hasta 21 puntos y mantuvieron el control durante la mayor parte del partido. A pesar de una sólida producción en la pintura y valiosas contribuciones desde la banca, Phoenix no logró concretar una remontada.
Las fallas defensivas y los problemas en la cobertura perimetral continuaron siendo un desafío para las Mercury, permitiendo que Los Ángeles capitalizara desde la línea de tres puntos y conservara su ventaja.
Tras el encuentro, el entrenador en jefe Nate Tibbetts señaló las dificultades defensivas del equipo como una de sus principales preocupaciones.
“Los equipos se han sentido cómodos contra nosotros”, dijo Tibbetts. “No estamos haciendo un buen trabajo llegando a sus tiradoras. Los triples son un problema para nosotros en este momento”.
Tibbetts también enfatizó la necesidad de una mayor intensidad física y responsabilidad colectiva dentro del plantel.
“Todos tienen que dar un paso al frente”, señaló Tibbetts. “Tenemos muchas jugadoras nuevas y, si no mejoramos, vamos a pagar las consecuencias. No jugamos bien en casa y eso es decepcionante. Tenemos que mejorar”.
El entrenador de Phoenix reconoció que el equipo aún trabaja para desarrollar química, disciplina y consistencia en ambos extremos de la cancha.
“Existe un estándar y todavía no estamos ahí”, dijo Tibbetts. “Vamos a encontrar un grupo que compita. Simplemente todavía no hemos llegado a ese punto”.
Tibbetts agregó que el ritmo ofensivo continúa siendo un proceso de aprendizaje mientras las jugadoras siguen adaptándose entre sí y al sistema del equipo.
Alyssa Thomas y Jovana Nogic también destacaron la importancia de la responsabilidad defensiva tras la derrota.
“La defensa es una decisión”, afirmó Thomas. “Los equipos están llegando a la pintura con demasiada facilidad. Si no defiendes, no vas a jugar”.
Thomas enfatizó que una defensa sólida requiere atención a los detalles y un compromiso colectivo de todo el equipo.
Con una complicada gira como visitante por delante, las Mercury planean analizar video, realizar ajustes y continuar trabajando para alcanzar el nivel que esperan.
“Va a ser una gira difícil”, dijo Thomas.
Phoenix buscará reagruparse y recuperarse mientras continúa la temporada tras la derrota por 97-88. Su próximo compromiso será el domingo 24 de junio frente a Atlanta Dream. ♦︎
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